Hace 15 años la mayoría de nosotros no conocía la Internet y los teléfonos celulares acababan de aparecer, dos cosas sin las que es difícil concebir la vida moderna. Mi hija acaba de cumplir un año, cómo será el mundo cuando cumpla 15?
Aquí aventuro algunas mías. Como el tema es amplísimo, me he centrado solo en la tecnología de uso común.
Originalmente la tendencia fue encoger los celulares, hasta que llegaron a ser tan diminutos, que fue difícil usarlos, luego se les ha fue agregando funcionalidad y volvieron a crecer, ahora tenemos los Smart Phones, cómo el Iphone, Blackberry o similares que son computadoras de bolsillo. Pequeños para ser una Laptop, grandes si se comparan con otros celulares.
Por otro lado las computadoras son cada vez más pequeñas y poderosas. El último año ha llegado la moda de las netbooks, pequeñas y potentes laptops, orientadas al internet. Los últimos modelos ya incorporan una ranura para un chip de telefonía, es decir, se pueden usar como un celular (sobre todo ahora que las carteras femeninas parecen estar creciendo). Por otro lado, las PC de escritorio tienen pantallas cada vez más grandes, y en muchos casos, 2, 3 o 4 pantallas en una sola PC.
Todavía los celulares más complejos, no son suficientemente cómodos para trabajar permanentemente, y las laptops mas portátiles todavía son un poco grandes para ser algo que uno cargue constantemente, nos estamos acercando al tamaño límite en cada caso. Pero qué limita este tamaño?
Hace pocos años la respuesta hubiera sido la tecnología, pero ahora el limitante somos nosotros. Requerimos teclados o sistemas de ingreso (input) adecuados al tamaño de nuestras manos y dedos, y pantallas que nos permitan ver la cantidad de información adecuada.
Si aplicamos la ley de Moore, los procesadores, el año 2025 serán 1000 veces más poderosos que los actuales. Esto, con la tendencia actual hacia el Cloud Computing finalmente nos llevará en algún momento a tener poderosas PCs que podrían tener el tamaño de un llavero. A esto podríamos agregar que el internet de alta velocidad estará presente en todos lados y será probablemente será de acceso libre. Todo el planeta se convertiría en una “Zona WiFI”.
Si a esto unimos los avances en tecnologías Wireless, tecnología de reconocimiento de caras, imágenes y sonidos, técnicas de estimulación nerviosa (como el implante coclear), ¿Hacia dónde nos dirigimos?
Bueno, lo que veo es que en 15 años vamos a pasearnos por allí con una apariencia un poco diferente. Ya no existirán las computadoras y celulares (y DVDs, TVs, Radios, cámaras fotográficas y de video, reproductores MP3, etc) como aparatos independientes, sino que se convertirán en un solo aparato, que para fines prácticos en este artículo llamare “La Cosa”. La telefonía, como la conocemos, dejará de existir, pues todas las comunicaciones se harán a través de la Internet. Lo mismo pasará con los canales tradicionales de TV, estaciones de Radio, periódicos, revistas, etc. Muchos medios son consientes de esto y ya han empezado su éxodo hacia la red.
“La Cosa”, tendrá una serie de accesorios, que nos permitirán ingresar o acceder a la información de manera diferente.
Siguiendo la lógica de lo que es un implante coclear, ya no se buscaría estimular el órgano sensitivo generando un sonido o imagen, sino que se generarán impulsos eléctricos que estimulan los nervios, enviando la información directamente al cerebro; Escucharemos o veremos las cosas sin necesidad de parlantes o pantallas. Esto no es sólo válido para los ojos y oídos, sino también para la nariz, boca y manos.
Cuando navegemos por internet o jugamos en red, podremos estar literalmente inmersos en una realidad virtual, con una definición ilimitada (o limitada por la programación, no por la pantalla, que sería literalmente nuestro cerebro), donde no solo veremos y oiremos, sino que también oleremos, saborearemos y sentiremos. Visitar una tienda en internet podría significar pasearnos por ella, tocar los materiales, probarnos la ropa, probar un bocadillo.
Las posibilidades a partir de aquí son tan increíbles, que me vuela la cabeza. Por empezar por lo más obvio, las impresiones de papel empezarían a disminuir (aunque se pensó lo mismo con la aparición de las PCs y lo que paso fue que aumentaron exponencialmente). Ya es muy común ver en los mails un mensaje de “Piense antes de imprimir”. Aparatos como el Kindle muestran que es posible y cómodo revisar grandes cantidades de información de manera electrónica. Cada vez mas son las empresas que envían sus estados de cuenta de manera electrónica. Hasta la SUNAT está evaluando las facturas electrónicas (aunque se está tomando ya varios años para hacerlo). El noble papel disminuiría su rol de portador de información, para dedicarse a tareas más humildes e higiénicas.
Las casas del futuro serían más pequeñas (aunque desgraciadamente esta tendencia es real, por cuestiones de sobrepoblación, avance la tecnología o no) tendrían un mobiliario mas básico, ergonómico, orientado principalmente a la comodidad, sin considerar la estética. El ambiente principal de la casa destacaría por estar completamente vacío, y posiblemente acolchado, como el típico cuarto de manicomio de las películas (o cómo el HoloDeck del enterprise).
La cocina consistiría en un aparato dispensador, al cual se le agregan ingredientes básicos que se compran en polvo y produce lo que sería nuestra comida.
La comida del futuro, que podría ser una especie de papilla o masa, siempre estaría perfectamente balanceada de acuerdo a los requerimientos alimenticios diarios de cada persona. Estos serían monitoreados constantemente por un sensor instalado en nuestro flujo sanguíneo, que a través de La Cosa “conversa” con nuestro dispensador de alimentos. Este sensor, en caso de detectar alguna irregularidad podría enviarnos un mensaje o, para casos más críticos, comunicarse directamente con nuestro médico de cabecera, quien a su vez podría enviar instrucciones a nuestro dispensador para que incluya alguna sustancia adicional en nuestra dieta. No se preocupen por el sabor, la temperatura o textura de esta papilla, que sería electrónico.
Cada día la misma papilla, parecernos un plato completamente diferente. Seguramente será posible bajar de la red o comprar a través de la misma recetas electrónicas, que le darán a nuestra Cosa la información para generar determinados sabores y aromas Finalmente los niños podrían comer papas fritas todos los días y estar perfectamente bien alimentados, mientras que los Gourmet podrían comer comida italiana un día, y un plato típico de Sierra Leona al siguiente.
Las reuniones e interacciones con otras personas podrían hacerse completamente virtuales. Nuestra “oficina en casa” podría ser toda una sede corporativa, con varios ambientes, salas de reuniones (ilimitadas y siempre disponibles) personas circulando alrededor y cuadros de Picasso colgados en las paredes (todo virtual obviamente). Finalmente el Teletrabajo sería perfectamente realizable para muchas tareas más, con todas las ventajas que esto conlleva. Algo similar podría pasar con las escuelas y universidades.
Podría asistir a clases presenciales en cualquier parte del mundo sin moverme de mi sillón. Mi hija podría asistir a una escuela en Suiza y almorzar todos los días en casa. Sería casi como si existierá la teletransportación, sólo que en vez de trasladar al individuo a un lugar determinado, se recrea virtualmente este lugar a su alrededor (o debería decir dentro suyo).
Les parece que esto es una locura? Todas las tecnologías mencionadas en este artículo existen, aunque muchas de manera incipiente. Para el año 2025 creo que la mayoría estarán disponibles comercialmente y no mucho después serán tan comunes como lo son los celulares actualmente. Ya el próximo año llegan aparatos como el Xbox 720.
Somos humanos, y, casi por definición, impredecibles. Aunque todo o que menciono en este artículo es en base a tecnologías que existen, aunque en estado incipiente, el enfoque del artículo es exagerado, para mostrar lo que podría ser en un extremo.
Definitivamente los seres humanos somos seres sociables, pero cada uno es un universo independiente. Así cómo apreciamos el sonido de un disco de vinil, una puesta de sol real más que una vista por TV, la belleza de una foto en blanco y negro, o un plato de comida preparada por nosotros mismos, creo que no corremos peligro de virtualizarnos totalmente. Realmente la visión de una vida donde lo que percibimos es principalmente virtual,, y donde el día que a La Cosa se le acaben las baterías y nos muestre la vida real esta sea completamente insulsa, es inquietante. Sin querer he llegado a una visión del futuro parecida a la que podría ser la de Matrix, o la de Wall-e.
¿Cuántos de nosotros preferiríamos vivir en una fantasía perfecta en vez de una realidad imperfecta?
Alguien se atreve a mandarme sus predicciones sobre el futuro? Puede hacerlo Aqui